Mor Ndiaye llegó a España desde Senegal hace dos años. Como muchos de sus compatriotas que arriban a nuestras costas, comenzó a vender CD y DVD piratas en las calles de Madrid. Hasta que fue detenido. Ahora, una sentencia firme de la Audiencia Provincial de Madrid le ha condenado a ocho meses de prisión y una multa de 1.200 euros, susceptibles de ser sustituidos por la expulsión de nuestro país, además de la prohibición de entrada en el espacio Shengen en diez años.
Así lo denunciaba ayer la Asociación Sin Papeles de Madrid, que presentó una campaña para conseguir el indulto de Ndiaye. Los miembros de la organización leyeron un comunicado con este contenido en español y woolof. Alcira Padín, portavoz de la Red Ferrocarril Clandestino, explicó en la rueda de prensa que Mor «es el último eslabón de la cadena pirata», por lo que insistió en que este senegalés no es un delincuente. La pretensión de este grupo no es tanto la despenalización de la piratería y el «top manta» como que ésta sea tratada por la vía penal, pues ésta sólo se aplica «en cuestiones muy graves», indicó a Efe.
El presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, cantante, músico y, curiosamente, miembro de la Sociedad General de Autores (SGAE), Nacho Murgui, considera que se están pisoteando derechos para proteger la propiedad intelectual «de manera muy descompensada».
La asociación, que cuenta con alrededor de un centenar de miembros, organizó también, ya por la tarde, una marcha silenciosa entre Lavapiés y Sol, para rendir homenaje a los inmigrantes muertos en pateras. «Siguen a la deriva en España, luchando cada día por la vida y contra las fronteras», se explicó en la rueda de prensa anterior, llevada a cabo en la parroquia de San Carlos Borromeo, en Entrevías (Puente de Vallecas).
Kuyama, portavoz del colectivo, reclamó los mismos derechos para todos los ciudadanos, sean o no inmigrantes sin papeles. «No somos mejores ni peores que nadie. Somos iguales, pero no queremos privilegios», añadió.
«La ciudad nos empuja a robar. Los políticos que tenemos tanto aquí como en nuestro países nos empujan al robo y a la venta de droga y al final legitiman este tipo de situaciones», indicaron desde la asociación.
«El problema no es de inmigración, sino de un sistema que nos está machacando. Los políticos nos hablan de paz en Irak, si no tenemos paz en nuestros barrios; nos hablan de convivencia, si cada día que pasa están creando focos de violencia y de racismo. Los bancos no saben de razas y putean a todos por igual», añadieron en Sin Papeles a Ep.
¡Pero las noticias no terminaron ahí, puesto que, al término de la rueda de prensa, cuando transitaba por el barrio de Lavapiés, uno de los integrantes de la asociación fue detenido por la Policía Municipal, al no llevar los papeles encima.
El consejero de Presidencia, Interior y Justicia, Francisco Granados, se mostró «absolutamente en contra» de despenalizar la venta de DVD piratas en la calle. «No es una buena idea», dijo, porque «perjudica a los comerciantes que tienen todo en regla».