El otro día hablando con un amigo sobre cosas que habíamos visto en diferentes viajes, sobretodo museos de diferentes ciudades en las que he estado, me di cuenta de que he estado en un montón de ellos pero no había estado en el museo de mi ciudad, cientos de veces pase por su puerta pero nunca había entrado, mi amigo si que había estado, una vez de crió en una excursión del colegio, total que hacemos cientos, e incluso miles, de kilómetros para empaparnos de cultura en otros lugares y no nos fijamos de lo que tenemos en casa.
Finalmente mi amigo y yo decidimos poner remedio a esta ironía y fuimos a visitar el Museo de Navarra, la verdad es que me gusto bastante, son cuatro plantas mas la capilla en las que pasas un par de horas entretenidas, empiezas en la planta baja con los mosaicos romanos y terminas en la ultima planta con las obras mas recientes, pasando por el Goya que es la joya del museo.
Ademas me lleve una curiosa sorpresa, en la ultima sala de la ultima planta estaba mirando una escultura cuando me fije en el nombre del artista y su lugar de origen, Alfredo Sada Laguardia del pueblo navarro de Falces, unos apellidos y un lugar que son muy familiares para mi, aunque lo reconozco, no tenia ni idea de quien era este artista.
Ya a los días, en una comida de familia, le pregunte a mi madre por esta persona y efectivamente se confirmaron mis sospechas, era un primo carnal de mi abuela, ademas de un escultor conocido, del que yo no tenia ni idea de que existiese, tanto ir a museos de otras ciudades y ni idea de lo que tenia en casa.
Y ya puestos os pego una reseña que hay sobre este escultor en la pagina del Gobierno de Navarra:
“Alfredo Sada Laguardia (Falces, 1950 – 1992). Alfredo Sada murió joven, a los 42 años, pero realizó una obra de gran densidad creativa; apasionada, sólida y basada en un profundo conocimiento de los materiales. Sus esculturas se caracterizan por la búsqueda de lo esencial, aparecen despojadas de todos los elementos accesorios, sin detalles. La presencia contundente, estática e inmutable de sus obras está dotada de un espíritu ascético que las hace universales. “
Moraleja: si no has visto el museo de tu ciudad ve a dar una vuelta por allí antes de salir a buscar cultura fuera.
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PARA QUE VEAS, ESO SUELO PASAR O POR LO MENOS A MI TAMBIEN ME PASA, SIEMPRE SALGO PARA VER COSAS FUERA, SOBRE TODO PARAJES, SIN DARME CUENTA DE QUE CERCA DE CASA TAMBIEN LOS TENGO Y ADEMAS MUY BONITOS.
Comment by dámaris — 5 enero 2010 @ 21:23